Ludwig van Beethoven, el famoso compositor alemán -que nos dejo obras como la Tercera Sinfonía, la Quinta Sinfonía y la Novena Sinfonía, cuya música del cuarto movimiento, basado en la Oda a la Alegría, es el Himno de la Unión Europea-, murió por ingerir plomo de los medicamentos que tomaba para tratar una pulmonía, según el análisis de sus cabellos efectuado por el forense vienés Christian Reiter en cooperación con la Universidad de Edafología de Viena.
Reiter explicó que los cabellos de Beethoven constituyen “una especie de regla en el tiempo”, pues permiten una visión médica de los últimos 400 días de su vida. Por lo que se pudo determinar que la intoxicación con plomo comenzó 111 días antes de la fecha de su fallecimiento (26 de marzo de 1827).
Fue durante ese periodo cuando el médico Andreas Wawruch comenzó a tratar la pulmonía de Beethoven con unas sales expectorantes que contenían plomo -un tratamiento usual contra este tipo de enfermedad en la época, pues en muchos casos surtía el resultado deseado-. Pero como efecto secundario Beethoven sufrió una hidropesía del vientre y el médico tuvo que hacerle cuatro punciones para que pueda liberarse de parte del líquido retenido para que Beethoven pudiera respirar. Luego el médico cerró las punciones usando jabón de plomo, ya que éste desinfecta y tiene la ventaja de impedir que las bacterias se aniden en la herida o entren en el organismo.
Aunque según Reiter, un factor decisivo para que los efectos secundarios de esa terapia resultasen fatales fue que Beethoven sufría ya una cirrosis hepática, algo que Wawruch desconocía y que sólo se descubrió tras su autopsia.
A pesar de ello, Reiter asegura que el doctor actuó correctamente, dados los medios que tenía a disposición: el uso del plomo en una época en la que todavía no había antibióticos era “una buena idea” a pesar de sus efectos secundarios.
Sin embargo, Reiter está convencido de que sin la pulmonía y el tratamiento con plomo Beethoven hubiese vivido algunos años más.
Hoy nos ha dejado uno de los grandes escritores de la literatura española, 

Georges Jacques Danton





















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